A menudo celebramos la intuición humana como una brújula (moral). Pero nuestras intuiciones son soluciones evolutivas: tribales, miopes y ciegas a la escala. Por lo tanto, si queremos construir futuros verdaderamente prósperos, debemos corregir sistemáticamente nuestras limitaciones cognitivas en lugar de romantizarlas. Esta conferencia sugiere que la IA puede servir como una prótesis para el razonamiento (moral): no reemplazando nuestros valores, sino ayudándonos a aplicarlos de manera consistente donde la intuición falla.
Lode Lauwaert